
Un nuevo episodio de extrema tensión política sacudió las instituciones de Armenia. Durante el desarrollo de una acalorada sesión ordinaria en el recinto de la Asamblea Nacional en Ereván, disputada entre representantes del partido gobernante y las principales bancadas opositoras, la discusión verbal derivó rápidamente en un escandaloso enfrentamiento físico que incluyó empujones, insultos y piñas entre los legisladores presentes. El conflicto comenzó cuando uno de los discursos de la oposición desató una dura reacción desde las bancadas del oficialismo. En cuestión de segundos, los agravios verbales escalaron hacia los pasillos centrales del recinto, donde decenas de parlamentarios terminaron tomándose a golpes de puño y desatando el caos absoluto a metros del estrado principal del cuerpo.