Rendimiento legendario y una demostración más de por qué está marcando una época en la Fórmula 1. Manejando un Red Bull que dista mucho de su mejor versión, Max Verstappen volvió a dar un recital de pilotaje y se quedó con las victorias en circuitos tan distintos como Malasia y Singapur. Más allá de la pelea por el campeonato mundial, el piloto neerlandés sigue marcando diferencias abismales y reafirmando su lugar entre los más grandes de la historia del automovilismo.