
El histórico evento programado en el estadio Más Monumental para homenajear a Lionel Messi en su despedida de la Selección Argentina se vio seriamente empañado por severas fallas operativas en los accesos y un descontrolado mercado negro de localidades. Ante este panorama, diversos medios de comunicación encabezaron una dura batería de críticas hacia la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), señalando deficiencias en la planificación logística y el control de la boletería. Desde las primeras horas de la jornada, las inmediaciones del reducto de Núñez se convirtieron en un escenario de tensión producto de los amontonamientos en las vallas de contención, las demoras excesivas para la lectura de los códigos de acceso y los constantes desbordes de simpatizantes que buscaban ingresar al recinto sin su correspondiente acreditación.