
Las emergencias hídricas continúan golpeando con fuerza a distintas regiones del litoral argentino, dejando al descubierto postales de extrema vulnerabilidad. En las últimas horas, la crecida sostenida del caudal del Río Paraná provocó anegamientos y graves daños materiales en las viviendas de los pobladores de las islas Apipé, en la provincia de Corrientes, una zona insular que históricamente padece aislamiento y dificultades logísticas ante las contingencias climáticas. Lejos de recibir el acompañamiento institucional necesario para sobrellevar la contingencia, los habitantes expresaron su indignación ante la nula respuesta oficial. En declaraciones que reflejan el profundo descontento social, una de las vecinas afectadas resumió la desesperante situación con crudeza: "Ni a mentirnos vienen", lanzó, dejando en evidencia el desamparo que padecen las familias que debieron ver cómo el agua avanzaba sobre sus hogares sin ningún tipo de contención preventiva.