
La noche del último partido de Lionel Messi con la camiseta de la Selección Argentina en el estadio Más Monumental prometía ser una velada repleta de homenajes y emociones puras. Sin embargo, un llamativo detalle durante la ceremonia de despedida rompió con el clima de misticismo y provocó un fuerte malestar entre los hinchas presentes en el estadio y los millones de espectadores que seguían la transmisión televisiva. Durante la pausa de las alocuciones y los shows musicales, la organización desplegó un espectáculo aéreo iluminado mediante el uso de decenas de drones. Para sorpresa de la concurrencia, en lugar de proyectar figuras alegóricas a las hazañas del diez rosarino o los logros albicelestes, los dispositivos comenzaron a formar logotipos y mensajes de marcas patrocinadoras sobre el cielo de Núñez.