
El empresario multimillonario Mauricio Filiberti, llamado “el rey del cloro” se quedó con AYSA, la empresa que provee el servicio de agua potable. Pero la polémica pasa porque Filiberti era el histórico proveedor del suministro de cloro y coagulantes esenciales para potabilizar el agua de la red pública, ahora pasa a controlar operativamente la empresa consumidora, con el riesgo latente de que se fijen "precios de transferencia" poco transparentes.