
Una de las catástrofes ferroviarias más graves de la historia reciente de Europa enluta a España. Al menos 50 personas perdieron la vida y otras 179 resultaron heridas con cuadros de diversa gravedad tras el violento choque de frente y posterior descarrilamiento masivo de dos formaciones de alta velocidad (un convoy del servicio AVE y otro de la firma Iryo), a la altura de la localidad de Los Yébenes, en la provincia de Toledo. El impacto provocó que varios vagones salieran despedidos de las vías principales, colapsando la estructura metálica de las unidades y atrapando a decenas de pasajeros. La violencia del choque quedó registrada en los dramáticos testimonios de los sobrevivientes. "La vía del tren ha atravesado el AVE en el vagón número 3", relató Fernando Seco, un usuario que viajaba en la segunda unidad y logró salir ileso de la zona del desastre.