
Las desavenencias políticas entre la Casa Rosada y el Palacio de Planalto sumaron un nuevo capítulo de alto impacto verbal. En medio de los recientes cruces por el viaje de Flávio Bolsonaro y las declaraciones del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el jefe de Gabinete de la Nación, Guillermo Francos, salió a fijar la posición de la administración libertaria y responsabilizó directamente al líder brasileño por el enfriamiento del vínculo bilateral. Durante una serie de declaraciones a los medios, el funcionario nacional no dudó en señalar el origen del distanciamiento entre ambas naciones sudamericanas. "Lula fue el que inició un escalamiento en la relación entre los gobiernos de Brasil y Argentina", aseveró el ministro coordinador, marcando que la postura del jefe de Estado norteño antecede al inicio de la gestión de Javier Milei.