
La resaca del Superclásico se trasladó del césped a los micrófonos y las redes sociales con una ferocidad pocas veces vista. Tras el pitazo final que selló la victoria de Boca Juniors, la delegación de River Plate desató un reclamo unánime por el desempeño arbitral. Dirigentes como Rodolfo D'Onofrio, Jorge Brito y Stefano Di Carlo abrieron el fuego cruzado en plataformas digitales, señalando fallos determinantes que, según su visión, perjudicaron al elenco de Núñez. El malestar escaló sensiblemente en la zona mixta, donde las principales figuras del plantel millonario hablaron sin rodeos. Leonardo Ponzio reflotó el histórico concepto de mantener "la guardia alta", Gonzalo Montiel enumeró faltas y amonestaciones no sancionadas a favor de su equipo, y Nicolás Otamendi disparó una de las frases más duras de la jornada al ironizar sobre la falta de ecuanimidad en la competencia.