
Entre las múltiples postales que deja el operativo histórico por la visita del Papa León XIV a la Argentina, hay un detalle que no pasa desapercibido para los observadores más minuciosos ni para los amantes de las curiosidades vaticanas: la chapa patente del papamóvil oficial (la robusta camioneta Toyota Hilux especialmente adaptada para el traslado seguro del Pontífice por las calles porteñas). A medida que el rodado avanza escoltado por los estrictos anillos de seguridad, la atención de las multitudes se posa de manera inevitable sobre la combinación numérica y alfabética que identifica al vehículo.