
En medio del constante debate sobre el rol de los artistas en el escenario social y político del país, Lali Espósito volvió a dejar definiciones de alto impacto mediático. La cantante y actriz argentina abordó sin casetes la forma en que su repertorio musical atraviesa a diferentes sectores de la sociedad, desdramatizando cualquier tipo de uso ideológico de sus creaciones y reivindicando la libertad de sus oyentes. Con la franqueza que la caracteriza, la referente del pop nacional marcó una clara línea de separación entre su producción artística y la dirigencia tradicional. En ese sentido, desestimó las polémicas habituales asegurando que no le preocupa el trasfondo partidario de quienes eligen sus temas, remarcando que el poder más valioso de la música radica en su capacidad de llegar a rincones insospechados y conectar con realidades heterogéneas.