Pablo, el hombre que se salvó de milagro cuando estaba tomando una gaseosa en la vereda de Palermo y un vidrio cayó desde un balcón del cuarto piso, dio su testimonio: “Sigo estando mal porque el accidente fue muy fuerte, me podría haber matado. La verdad que tuve suerte y gracias a Dios me pude recuperar, pero la estoy pasando mal porque tengo que ir médico tras médico. Viene la enfermera a mi casa por ahí para curarme. La verdad fue una desgracia con suerte, pero requiere rehabilitación”.
#Palermo#Sobreviviente#Pablo#Vidrio