
La derrota por 1-0 ante Vasco da Gama en el primer chico de las semifinales de la CONMEBOL Sudamericana encendió las discusiones en el mundo Boca. El resultado adverso cosechado en La Bombonera no solo dejó un trago amargo en el hincha, sino que además puso bajo la lupa las decisiones estratégicas adoptadas por el entrenador Rodolfo Arruabarrena a la hora de realizar las modificaciones y buscar destrabar el partido. Analistas deportivos y simpatizantes cuestionaron la falta de volumen de juego y la demora en los cambios durante la segunda mitad, cuando el conjunto brasileño ya jugaba con un futbolista menos por expulsión. Pese al empuje de figuras como Miguel Merentiel en el ataque, al Xeneize le faltó claridad en los últimos metros para superar el cerrojo defensivo impuesto por la visita.