
Tras el fracaso de la sesión especial convocada en la Cámara de Diputados para rechazar el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) impulsado por el Gobierno nacional, el análisis de los medios de comunicación y de los especialistas se enfoca en la trastienda operativa del oficialismo. Las reconstrucciones de la jornada revelaron los detalles de una ingeniería política diagramada en detalle para impedir que la oposición alcanzara el quorum de 129 legisladores. En el centro de ese despliegue operativo destacó la labor conjunta de la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el titular de la Cámara Baja, Martín Menem. Ambos articularon llamadas de último momento, reuniones reservadas con representantes territoriales y la contención de bloques dialoguistas para garantizar que las bancas clave permanecieran vacías a la hora del conteo reglamentario.