
El tablero de la política parlamentaria nacional volvió a moverse al ritmo de los acuerdos y desacuerdos entre las provincias y el Poder Ejecutivo. Tras la jugada legislativa en la que los diputados que responden al gobernador de Córdoba optaron por abstenerse —evitando una dura derrota al oficialismo en el recinto—, el mandatario cordobés Martín Llaryora salió a marcar posición pública y lanzó fuertes definiciones sobre el vínculo con la administración central. En declaraciones periodísticas concedidas en las últimas horas, Llaryora se refirió al canal de conversaciones abierto con la Casa Rosada y focalizó sus elogios en la figura de Diego Santilli. El mandatario provincial destacó de forma explícita la predisposición al entendimiento del funcionario, contraponiéndola con las actitudes de otros sectores del oficialismo que, a su entender, retacean el valor político de los acuerdos territoriales necesarios para garantizar la gobernabilidad.