
En un hecho que encendió todas las alarmas en el epicentro de la tecnología mundial, las autoridades federales de los Estados Unidos arrestaron a un profesional que operaba como infiltrado en una de las firmas más influyentes de Silicon Valley. Se trata de Abdulrahman Alfozan, un ciudadano de nacionalidad saudí de 35 años que trabajaba como ingeniero en la empresa OpenAI, creadora de ChatGPT. Según la acusación formal presentada por el Departamento de Justicia y el FBI, el especialista fue descubierto tras haber instalado de manera clandestina un micrófono de grabación detrás de un televisor en una sala de reuniones utilizada por los máximos ejecutivos de la compañía. El dispositivo fue hallado oculto en el área de conexiones del equipamiento audiovisual del recinto.