
El cuadro de vulnerabilidad hídrica en la región del Litoral argentino sumó un punto de máxima preocupación tras la decisión operativa de la Entidad Binacional Yacyretá. La represa hidroeléctrica debió proceder a la apertura de 18 compuertas de sus vertederos principales para canalizar la masa de agua proveniente del tramo superior del río Paraná, activando las alarmas en los municipios costeros de la provincia de Corrientes. La medida adoptada de urgencia provocó una inmediata aceleración en la crecida del cauce, colocando en situación de alerta roja a las poblaciones situadas aguas abajo. Entre las zonas más comprometidas destacan el municipio de Ituzaingó y la franja insular de Apipé, donde las defensas civiles locales comenzaron con las tareas de evacuación y resguardo de las familias asentadas en terrenos de baja cota.